los principales problemas que pueden producirse vía online
asociados al uso de las redes sociales, entre los que destacamos estos cinco:
Sexting: publicación de fotografías con fines “sexuales” o
de "coqueteo" publicadas por los menores.
Grooming: acciones emprendidas por un adulto para ganarse la
confianza de un menor y tratar de conseguir una cita para abusar sexualmente de
él, extorsionarlo o incitar al sexting, entre otras acciones.
Ciberbullying: ciberacoso psicológico entre los menores
usando los canales sociales y de mensajería.
Hacking: suplantación de la identidad al acceder a las
cuentas o perfiles de los menores.
Phishing: obtención de datos personales a través de web
ficticias con el fin de realizar hacking sobre alguna persona.
En este video vamos a observar ejemplos de estos problemas en las redes sociales.
Algunas personas utilizan las redes sociales para intimidar
a otros usuarios mediante insultos, amenazas, fotos comprometidas o difusión de
rumores falsos. También podemos ser víctimas de ciberacoso.
Al ciberacoso están expuestos tanto los menores como los
adultos, pudiendo generar situaciones verdaderamente dramáticas y complicadas.
Si en una red social sufrimos algún tipo de acoso, tenemos que ignorar y
bloquear al acosador y guardar las pruebas del acoso: sacar pantallazos y no
borrar los mensajes, por ejemplo. Además, debemos informar de la situación al
centro de seguridad de la red social y denunciar el acoso a las Fuerzas y
Cuerpos de Seguridad del Estado.
Las redes sociales se han convertido en un foco importante
de distribución de virus con el fin principal de robar información. Existen
muchas formas de distribuir virus, pero el objetivo del delincuente es siempre
el mismo: conseguir que pinchemos en un enlace que nos descargará un virus o
nos llevará a una página web fraudulenta donde se nos solicitará que
introduzcamos nuestro usuario y contraseña.
Para ello, los delincuentes utilizan vídeos o artículos
“gancho”, y falsas publicaciones que prometen informarnos de quién ha visitado
nuestro perfil o ha dejado de ser nuestro “amigo”.
Para no caer en la trampa, debemos desconfiar de cualquier
enlace sospechoso, provenga o no de un conocido, ya que éstos también pueden
haberse infectado y estar distribuyendo este tipo de mensajes sin ser
conscientes de ello. Por tanto, debemos ignorar aquellas noticias, vídeos o
imágenes morbosas que nos invitan a salir de la red para poder verlos, a
instalar algún plugin o reproductor, etc.
Como siempre, debemos disponer de un antivirus actualizado y
estar prevenidos ante cualquier comportamiento sospechoso. En caso de duda, es
útil realizar una pequeña búsqueda sobre el contenido en Internet. Si se trata
de un virus, no tardaremos en averiguarlo.
Las redes sociales son estupendas herramientas de
comunicación con otras personas, pero debemos utilizarlas de forma segura. Para
ello:
Configura adecuadamente la privacidad de tu perfil.
Filtra la información que subes a Internet. Ten en cuenta
que una vez subida pierdes el control de la misma.
Piensa antes de publicar algo, ya que una vez publicado no
sabes si saldrá de la red social. Podrán utilizar esa información en tu contra.
Revisa las aplicaciones instaladas y ten cuidado con
publicaciones sospechosas, aunque provengan de contactos conocidos.
Las principales redes sociales se toman muy en serio los
problemas de seguridad de sus usuarios. Si tienes problemas, contacta con ellos
a través de los mecanismos de contacto o de denuncia que facilitan.
Asegúrate de que tus contactos en las redes sociales son
realmente quienes crees que son. No nos conformemos con ver la foto, el nombre
o que es amigo de nuestros amigos.
Al igual que en la vida real, en las redes sociales también
debemos ser respetuosos y tratar con educación a nuestros contactos. No envíes
mensajes ofensivos a ningún contacto. Debes ser respetuoso y tratar con
educación a tus contactos.
No compartas fotos ni vídeos en los que aparezcas en
situaciones comprometidas (sexting).
No te olvides de leer la política de privacidad y las
condiciones del servicio antes de usarlo.
Todas las redes sociales disponen de diferentes controles
para proteger nuestra privacidad.
Debemos aprender a utilizar y configurar adecuadamente las
opciones de privacidad de nuestro perfil. De esta forma sólo tendrán acceso a
nuestros datos las personas que establezcamos y reduciremos el riesgo de que
pudiera ser utilizada con fines malintencionados.
Existen multitud de juegos y aplicaciones disponibles en las redes sociales, algunos de ellos muy populares: Candy Crush Saga, Instagram, Farmville, etc. La mayoría están desarrollados por terceras empresas.
Para poder utilizarlos, debemos aceptar ciertas condiciones y permisos de acceso a nuestro perfil que, en ocasiones, se activan simplemente pulsando el botón de “Jugar”, como en la imagen que vemos a continuación:
Cada vez que publicamos algo en una red social perdemos el
control sobre ese contenido. Aunque lo borremos, quedará como mínimo registrado
en los servidores de la red social y cualquiera que lo haya visto puede haber
hecho uso de esa información, ya sea difundiéndola o copiandola.
Debemos valorar qué queremos publicar, especialmente
teniendo en cuenta nuestra configuración de la privacidad y en consecuencia
quién podrá ver toda esa información.
La autenticación e integridad de los datos es una tarea de
gran importancia en una red social.
Debemos tener en cuenta que la mayoría de las redes están
basadas en relaciones ya preexistentes en la realidad, un perfil en la red
social, es una persona en la vida real, por tanto las redes sociales deben
intentar que esto no cambie.
Cualquier intento de desviar un modelo social online, de su
correspondiente red social de la vida real, será considerado un tipo de ataque
y debe ser detectado y corregido.
Hay dos principales “ataques” a las redes sociales:
La primera de ellas es el robo de identidad, que es el mayor
problema de las redes sociales. Por ejemplo un atacante puede crear perfiles
falsos, otro ataque es hacerse pasar por la otra persona para dañarla. También
se pueden hacer pasar por personajes famosos, para calumniarlos o sacarse un
beneficio. Esto puede perjudicar la reputación de las redes sociales, por ello
en algunas ocasiones cuando se duda de la legitimidad del perfil, la persona
que está detrás de ese perfil debe mostrar su autenticidad (por ejemplo en
Tuenti cuando se denuncia a alguien por perfil falso, se le pide el DNI para demostrar
su autenticidad, – si piensas que esto es un ataque contra la intimidad de la
persona si no le muestras el DNI, no pasa nada, siempre puedes no enseñarlo – y
que eliminen tu perfil.
Las redes sociales deben cumplir que la mala conducta sea
erradicada, porque algunas redes sociales se usan como herramientas de trabajo
para ayudar a sus empleados (otro requisito es la disponibilidad, es decir, que
siempre estén disponibles).
Tenemos dos tipos de atacantes:
Los atacantes internos, que ya están registrados en la red y
parecen que son usuarios normales de la red social, pero actúan de una manera
maliciosa, por ejemplo crear programas de terceros para dañar la red social, o
también atacantes de nuestra propia red inalámbrica. Es decir, todos los que
intentan dañar la red social desde dentro.
También encontramos atacantes externos, intrusos, que no
están en la red social, pero que pueden dañarla con ataques externos a los
servidores o infraestructuras, como la denegación de servicio.
Algunos consejos para proteger tu privacidad en las redes
sociales:
No comuniques nunca tus datos personales. Tampoco los de
ningún familiar o usuario: dirección, teléfono, cuenta bancaria, etc.
Sólo acepta solicitudes de amistad de gente que conoces.
Existe una gran cantidad de perfiles falsos y es necesario proteger tu
privacidad frente personas desconocidas.
Protege tu contraseña. No comuniques a nadie tu clave. Si
sospechas que han entrado en tu perfil cámbiala rápidamente usando una más
complicada.
Personaliza la privacidad de tu perfil. Te permite decidir
quién puede acceder a la partes específicas de tu perfil: lista de amigos,
datos personales, etc.
Organiza a tus amigos en listas. Esto es muy útil para
configurar tu privacidad por grupos de personas.
Define la privacidad de los fotos que subes. Comparte los
álbumes de fotos con los grupos adecuados.
Configura la privacidad de tu biografía. Decide quienes
deseas que accedan a sus datos y evita que se publiquen en ella ciertas
historias sin tu consentimiento.
Las redes sociales
online son servicios prestados a través de Internet que permiten a los usuarios
generar un perfil público, en el que plasmar datos personales e información de
uno mismo, disponiendo de herramientas que permiten interactuar con el resto de
usuarios afines o no al perfil publicado.
Estos nuevos servicios se configuran como poderosos canales
de comunicación e interacción, que permiten a los usuarios actuar como grupos
segmentados: ocio, comunicación, profesionalización, etc.
El incorporarse a una red social implica ceder una serie de
datos personales, cosa que se hace de un modo voluntario, pero no siempre
consciente. Montados como estamos en la sociedad de la información, quizá lo
hacemos llevados de una "ola" donde no se calibran bien las
consecuencias. Es usted quien debe poner en un platillo de la balanza las
ventajas que le ofrecen las redes sociales, y en el otro los problemas
derivados de su uso.